¡Cómo sienta de bien eso de hablar con alguien a quien añoras! Sentir que si te lo propones, lo que había antes puede volver a renacer. ¡Qué bien se siente una cuando lo saca todo de la mente, del corazón, del estómago! ¡Y qué genial es sentir el lazo que antes nos unía tanto! ¡Qué sano es arreglarlo!
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