jueves, 28 de febrero de 2013

jueves, 21 de febrero de 2013

life expectancy

Esperanza, pienso en esta palabra que despierta en mitad de la falta de luz, en la oscuridad. Y en mi mente, esa palabra tiene la cara de una mujer fatigada, de aquellas que arrastran su derrota y sin embargo logran salir adelante con dignidad. También la veo en el grito de una familia al salir de una casa en la que habitaron toda la vida, de esa familia que miran con desesperación porque ven perder el sacrificio de toda su vida. Pero también veo la esperanza en la cara de ese hombre cómico, aquel que sigue contando chistes para distraer el hambre que habitan en los estómagos del mundo.

domingo, 17 de febrero de 2013

ahí estoy

Consigo ver en la gente lo que ellos no ven es sí mismos. Yo me pregunto por qué la gente decide, muchas veces, vivir su peor parte de lo que es. Es extraño porque siempre me sentí diferente a la gente que me rodeaba y al final terminé haciendo lo que nunca pensé que haría. Lo que todo el mundo hace. Huir de lo que uno es realmente es. Y si soy buena, ¿por qué huyo? ¿por qué no me acepto?

sábado, 16 de febrero de 2013

hicieron historia, nadie les recuerda por eso

Cuando alguien te dice: "Roma guarda en su pasado todo nuestro futuro"; entiendes la importancia que tiene el origen de lo que somos y de lo que hacemos. Cultura, conocimiento...
El humano tiene la curiosa costumbre de repetir todos lo errores que cometen su antepasados. Es increíble que hoy me hayan convencido que todo lo que ocurrió quince siglos atrás, esté pasando de nuevo. Está bien cometer errores; todo el mundo lo hace. Pero mi pregunta es, ¿de qué nos sirve cometer errores de otros, otra vez? De algunas personas aprendimos a no rendirnos, de otras aprendimos a entender que las guerras no tienen sentido. Entonces, ¿por qué no miramos atrás un segundo y observamos los errores de los demás para buscar otras soluciones? Porque ha quedado claro que si seguimos así, esta democracia que inventaron los romanos no sólo caerá, sino que desaparecerá. Transparencia.  No cuesta tanto aceptar vivir un  poco peor para que los demás puedan vivir mejor. Pero si nadie pone de su parte, difícilmente, chicos, difícilmente...

lunes, 11 de febrero de 2013

El lado bueno de las cosas

He visto muchas caras pasar por mi vida y soy de esas personas de las que se fija en lo qué mira. Siempre he pensado que una cara es mucho más bonita con sus sombras y sus luces. Maquillando aquello que llamamos imperfecciones; como construir el lado bueno de algo. Resaltando los ojos, los labios y los pómulos.  Una mujer se siente desprotegida sin esa mezcla de luz y de sombra de la que hablo. Por eso amo la fotografía que se hunde en esos rostros, en donde el objetivo se acerca tanto que no puedes distraerte con otra cosa. Sólo miras el papel que regala la imagen de una mujer de verdad. Porque todas somos una mujer de verdad si enseñamos sin tapujos nuestros rostros a una cámara.  Siempre he creido que la fuerza de la mujer está en su mirada; y después de la foto, en su sonrisa. No importa quién seas ni cómo seas, tu rostro mirando fijamente hacía delante muestra, muchas veces, lo que eres realmente. Es por eso que a veces creo que puedo conocer a una persona a través de una lamina de foto. Es curioso.

sábado, 9 de febrero de 2013

Carpe Diem

Gente que sabe vivir el momento no abunda. Yo a veces no sé vivir el momento, a veces no me permito ser feliz el lugar donde estoy. Todo es un momento. Una conversación, un café, una amistad, un gesto. Leí que el momento estaba sobrevalorado y que el tiempo pasado no se tenía en cuenta. Leí que el pasado era la explicación de nuestro presente. Lo leí en "El momento en el que todo cambio". Una lectura que cambio algo de mí. Me hizo tener algo diferente en qué pensar.

lunes, 4 de febrero de 2013

me and the world

"La felicidad siempre la tienes, siempre ha formado parte de ti, lo importante es que te permitas sentirla" leo en una de la páginas que suelo frecuentar. Lo he leído tantas veces que probablemente sea una frase que recuerde durante días. Sin embargo, ahí queda todo. Me siento incapaz de poder aplicarlo a mi vida. Para que nos vamos a engañar... hace tiempo que aparento estar bien, estar contenta, feliz. Pero no es así. Siento tantas cosas a la vez que apenas puedo expresar cómo me siento en realidad. Creo que no sé quién soy, que nunca lo he sabido. Lo único que me consuela es que sí sé lo que no soy. El otro día ni si quiera pude estar bien con alguien que ha demostrado que le importo. Porque es feliz, y yo no puedo compartirlo. Es triste. Pero me niego rotundamente a decir que perdí la esperanza...